jueves, mayo 28

Influenzas


Demasiado tarde para ser protagonista, pero fue imposible realizar antes esta crónica, y sin embargo no podría dejarse pasar así nomás el hecho de que un virus paralizará a una de las más grandes ciudades del mundo y a toda su gente.

Las noticias comenzaron a filtrarse por aquí y por acá y a fuerzas de rumores de repente estalló la bomba y de un día para otro los chamacos se quedaron sin clases y nos sentíamos en película de terror al más puro estilo hollywoodense. Personalmente estuve cauteloso al principio pero ante la sensación generalizada de un desastre y sin la experiencia que da un temblor o algo así, la unión entre las personas se manifestaba pero se sentía distinto que otras ocasiones en las cuales algún desastre nos había unido, no eran las imagenes de Tabasco inundado, ni las de los edificios derrumbados del 85, ni siquiera algunas del estilo de san juanico o algún otro de los múltiples desastres que nos han golpeado, sin embargo allí estabamos, en la expectativa de saber que hacer y como, con el miedo de un enemigo invisible un desastre que no iba a ser del todo mediático como los otros, pero que igualmente habría que hacerle frente.

Y comenzaron los chistes y la solidaridad, los que hacían más o menos caso de las recomendaciones y en ese carácter necio del mexicano y también fruto de tantos resquemores previos, hasta conspiraciones y complós salieron a flote. Se decoraron los cubrebocas y hubo mails con chistes gráficos y hasta el tembor de esos días sirvió para hacer chacota.

Encerrados a la fuerza entre el miedo y el hastío, nos enfrentamos los chilangos a una nueva experencia, una nueva plaga, un reto que superamos y del que vituperados, o alabados según se quiera ver, salimos adelante. Por un momento se vivió el miedo y la incertidumbre que un día puede vivirse de seguir sin cuidarse a este planeta, de seguir con los experimentos en pro del progreso pero en contra de la naturaleza, de no entender que este planeta lo tenemos a préstamo de las generaciones que vienen detrás ya la historia nos juzgará que tanto se los cuidamos.

Paso la influenza, como antes había pasado el SARS pero no se han ido, que vendrá ahora? estaremos listos? ustedes que piensan...

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